lunes, 21 de abril de 2008
Ojos prestados
Ayer nací y hoy morí
Este año no quería que llegara la feria, ya que sabia que iba a ser mis últimos días.
Vinieron a buscarme al campo para después llevarme a la plaza de toros y dejarme allí encerrado.
Tuve que dejar en el campo a mi familia, amigos…
Cuando llego la hora de salir, yo me puse muy triste porque sabia que ya no iba a volver a ver a los demás.
Salí de aquel lugar oscuro y vi a unos hombres que me daban con una tela en la cara y me hacían correr de un lado a otro.
Después otro empezó a pincharme cosas en la espalda. Entonces yo pensé:
-Me ha llegado la hora.
Luego un hombre cogió un pincho largo con lo que yo veía que me iba a matar.
Cuando me lo clavo, empecé a caerme al suelo mientras todos aplaudían.
-¿Por qué aplaudían?
Yo no le veía la gracia eso de quitarle la vida a un animal que no les había hecho nada.
Entonces me dije:
-¡Por qué tuve que nacer torro! Este es mi final. Los seres humanos son crueles.
Acabe diciendo adiós con un mugido:
-¡Muuuuuuuuu…!
Semana Santa
¿Os gustaría conocer mi Semana Santa?
Ha sido un poco diferente que la de los demás, ya que este año no he visto ningún paso.
El viernes, después de llegar del colegio mi familia y yo cogimos rumbo al pueblo donde se encuentran mis tíos, abuela, primos y amigos.
Cuando llegue, salí de casa de mi abuela a buscar a mis amigas y de paso a ver a mi familia. El resto de la semana la pase con mis amigas por el pueblo.
El sábado, mis padres habían quedado para ir a comer al campo de mis tíos. Comimos guiso de papas con carne de cordero hecho en la candela.
Allí estuvimos mis primos y yo andando por los campos de alrededor, saltando paredes, corriendo…
Después nos fuimos por el pueblo con nuestros amigos y dejamos a nuestros padres allí en la casa.
Por la noche quede para salir y antes de irme a mi casa me despedí de todos porque al día siguiente tenia que regresar a Sevilla.